La prueba eléctrica es el primer paso en el proceso de mantención de una máquina rotativa. Se hace en terreno o en la misma empresa, dependiendo de las dimensiones de aparato por reparar. Este relevante trabajo, en Tecnoeléctrica Valparaíso Ltda., está en manos de un equipo de tres personas, comandado por el ingeniero Isaac Robles.
En nuestras instalaciones, explica Robles, se usa cotidianamente un equipo portátil: el analizar de bobinados, con el cual se evalúa motores aparentemente intactos. En cambio, cuando se acude a grandes empresas de generación eléctrica o de otro tipo, se realizan pruebas más sofisticadas, con otros equipos más grandes y particularmente costosos como, por ejemplo, un transformador de ciento cuarenta kilos. Se verifica el estado dieléctrico del motor o generador y las señales de un problema o falla incipiente.
Cuando el cliente es habitual, se pueden comparar los resultados en el tiempo de una máquina en particular. Con esta estadística se ha creado un banco de datos con los informes técnicos.
Por cierto, después de la reparación se hacen nuevas pruebas para asegurar el resultado. Y desde luego toda la información así generada está siempre disponible para los clientes.
