El área de pintura es la última escala en el proceso de reparación de bombas y motores. Juan Cabrera y Jaime Álvarez son los trabajadores a cargo de esta importante labor en Tecnoeléctrica Valparaíso Ltda. No se trata sólo de pintura, explica Álvarez, sino de un tratamiento integral. Reconstruyen la superficie con masilla mágica, anticorrosivo y lijado. Para las terminaciones se usan pinturas de poliuretano y epóxicas, en motores que laboran en condiciones extremas de acidez y humedad. Consiste en una capa gruesa, que le proporciona al equipo una mayor durabilidad. Se aplica con una pistola de aire por cañería. Asimismo, Cabrera y Álvarez se ocupan del barnizado de las bobinas, una vez terminada la reparación. Cuando el tiempo apremia, se utiliza un horno a 70° Celcius para secar la pintura y a la vez no afectar la grasa de los rodamientos (es la temperatura justa).
En todas estas operaciones, los trabajadores emplean mascarillas y ventiladores de seguridad. Los residuos son debidamente etiquetados y almacenados en contenedores especiales para su posterior reciclaje y limpieza ambiental.


