En Tecnoeléctrica Valparaíso Ltda., como sucede en cualquier otra organización como, por ejemplo, un equipo de fútbol, la armonía se consigue combinando juventud con experiencia. Entre los decanos, destaca particularmente Horacio Alcayaga, quien es el encargado de Mantención de las instalaciones de la empresa. Horacio es técnico Electromecánico, diploma que obtuvo después de varias correrías en compañías de la V Región y también en la faenas mineras.
Ha trabajado en nuestra empresa por más de veinte años, motivado principalmente por la lealtad, según dice. A su juicio, lo más importante es la experiencia y la práctica, las cuales revelan asimismo la necesidad de siempre estudiar. Horacio fue un pionero en las mediciones en terreno, pero ahora se concentra en procurar el mejor funcionamiento de las instalaciones, tanto eléctricas, mecánicas y también arreglos domésticos, llevando un registro de todas las acciones que realiza.
Por otro lado, sigue determinando qué conviene o no hacer en terreno. Afirma que el buen trato laboral en Tecnoeléctrica Valparaíso Ltda. fue un factor en su permanencia. Esto lo ha impulsado a formar varias generaciones de técnicos, valiéndose de su experiencia. «No tengo la pedagogía —explica—, pero me las ingenio siendo preciso».
Otra de sus funciones es manejar camiones. En su filosofía está siempre aprender algo nuevo y también saber delegar. Dice que los más adultos no se quieren jubilar, en cambio, a los jóvenes les gusta adquirir nuevos conocimientos y rotar. Según él, «esta empresa es como una escuela».
